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lunes, 12 de mayo de 2008

San Jorge

San Jorge, el Sto. patrón de los Scouts de todo el mundo nació en Lydda, Grecia, 300 años a.c. Fue soldado en las filas del Emperador Romano, Diocleciano y llego a ocupar un alto puesto militar. En el transcurso de su carrera, viajo por todo el Imperio Romano incluso Gran Bretaña.

Mientras estuvo en Gran Bretaña, en York, San Jorge hizo amistad con un joven que mas tarde fue el Emperador Romano Contastino.

Como practicante de la fe cristiana, San Jorge inspiro a mucha gente a pesar de la impopularidad del cristianismo en aquellos tiempos. Cuando el emperador intensifico la persecución de los cristianos, San Jorge regresó a Roma, se entrevisto con el y le hizo profesión de su fe deliberadamente, renunciando a su puesto en el ejercito romano. Inmediatamente fue arrestado y después de ser torturado murió en Nicomedia el 23 de Acril del año 303 d.c

Cuando el amigo de San Jorge el emperador constantino, fue el primer soberano cristiano de Roma, le erigió un memorial en Lydda y decreto que su amigo debería ser conocido como "San Jorge", el campeón de la fe cristiana.

Otras leyendas acerca de San Jorge se han hecho populares siendo la mas conocida la de su lucha contra el dragón. según la tradición, un dragón estaba desolado , una comarca alrededor de Silena, una ciudad pagana, envenenando el aire con su aliento. El rey del país ofreció un cordero cada día al dragón si les dejaba en paz y por algún tiempo todo marcho bien. Pero pronto se acabaron los corderos y el dragón comenzó a emponzoñar el aire de nuevo.

El pueblo ofreció enviarle cada día a uno de sus hijos si quería dejarles y planearon sortear grupos de ellos para ver a quien correspondía ir. Cuando se sorteo el primer lote, la hija del fue seleccionada para el sacrificio. esta fue llevada hasta la cueva del dragón y abandonada para que fuera devorada. Cuando ella esperaba verlo, oyó que se aproximaba un caballo y montado en el apareció un caballero cubierto con su armadura, llevando una cruz roja en su escudo.

Pues adivinen quien era....

Era San Jorge quien al ver aproximarse al dragón hizo la señal de la cruz y lo ataco, hiriendole en la cabeza con su lanza.

Entonces subió a la princesa a su caballo y regreso con ella y el dragón a la ciudad. Cuando el pueblo se reunió para ver lo que había ocurrido, Jorge saco su espada y corto la cabeza del dragón.

La gente de Silena se regocijo y cuando Jorge apelo a ellos para convertirles al cristianismo, se bautizaron inmediatamente.

El rey Arturo de la gran bretaña estableció la orden de los caballeros de la mesa redonda y eligió a san Jorge como su santo patrón. Las virtudes de honor, valor, y caballerosidad que simboliza San Jorge fueron las bases para su código del cual se tomaron los artículos de la ley scouts.

Baden Powell eligió a san Jorge como patrono de los scouts de todo el mundo y dijo:
"San Jorge fue el prototipo de lo que debiera ser un scouts".

Esto quiere decir, que cuando se enfrente ante una dificultad o peligro, por grande que parezca, incluso en forma de dragón, no le evitara ni temiera, sino que ira hacia el con toda energía y lo colocara sobre su caballo. Aunque inadecuadamente armado, provisto solamente de una lanza cargo contra el dragón, hizo lo que de el dependía y tuvo éxito al vencer una dificultad que nadie se atrevía a atacar.

Esa es exactamente la manera en que un scouts debe enfrentarse a una dificultad o peligro, por grande o temible que parezca o por mal equipado que pueda encontrarse.

jueves, 28 de junio de 2007

Pablo de Tarso

El modelo de fe de la Rama Ruta es San Pablo, porque es un ejemplo digno de seguir, por su coherencia de vida y por ser testimonio de su fe. San Pablo se mantuvo fiel a sus principios a pesar de las dificultades y tentaciones que enfrentó.

Pablo de Tarso, el "apóstol de los gentiles" nació en la ciudad de Tarso, entre los años 15 y 5 a.C. De acuerdo a las costumbres de su época llevaba desde su nacimiento dos nombres: Saulo para el mundo judío y Pablo para el mundo romano, nombre que definitivamente adoptara cuando se convierte al cristianismo.

Desde joven había sentido la necesidad de dedicarse al servicio de Dios, por eso se dirigió a Jerusalén para estudiar la religión con los mejores maestros de su tiempo.

El interés por las cosas de Dios le hizo olvidar la búsqueda de una esposa.

Los judíos le encargaron la difícil tarea de eliminar de sus comunidades la doctrina cristiana. Entonces Pablo dirigió la represión contra los seguidores de Cristo, haciéndolo en forma muy dura.

Hasta ese momento Pablo se sentía bueno y daba gracias a Dios porque lo había hecho un creyente responsable y consecuente con sus principios. Pero pronto descubrió que sus meritos y sus servicios no era lo que valían la pena para Dios; su fe era antes que nada un fanatismo humano y su seguridad de creyente un orgullo disimulado. Pablo se vio a sí mismo pecador, violento y rebelde pero al mismo tiempo comprendió que Dios acoge, entiende y perdona.

De esta manera, Pablo descubrió un nuevo camino en torno a Cristo, transformandose en un instrumento para extender la iglesia. Fue un gran proclamador de la palabra de Cristo, labor que realizó visitando innumerables ciudades y comunidades, convirtiéndose en un animador constante de ellas a través de sus epístolas.

Pablo fue hombre de una pieza, intransigente e impetuoso, y al mismo tiempo un hermano, un amigo para sus compañeros.

Fue un gigante, un hombre fuera de serie, y al mismo tiempo un hombre como nosotros, que duda, vacila, busca, sufre, se encoleriza, protesta contra la enfermedad, contra la injusticia, contra la incomprensión. Un reñidor, un hombre de acción, pero también un hombre de reflexión.

Un atleta que se esfuerza por ganar la carrera, cueste lo que cueste y que quiere arrastrarnos a nosotros detrás de él. Un hombre de fuego, entusiasta, devorado por una inmensa pasión.

Es por todas estas razones y no sólo por su calidad de Santo, o de seguidor de Cristo, que lo consideramos nuestro modelo de fe.

Pablo fue PIONERO en ideas como la predicación del mensaje a todo el mundo y no sólo al pueblo elegido. Además fue un CAMINANTE inagotable, que asumió personalmente la tarea que propuso a sus hermanos de comunidad.

En algún momento de su vida se vio enfrentado a dos caminos, el terrenal -que le pedía servir a Roma y perseguir a los cristianos- y el espiritual -que le ofrecía un camino lleno de obstáculos y sinsabores, pero que le daba la oportunidad de hacer un DESCUBRIMIENTO en su propio interior.

Esto a su vez le llevaría a la gran experiencia de compartir con diversas comunidades el ENCUENTRO con la fe. Su virtud fue que, a partir de la fe, fue capaz de denunciar y de actuar, es decir no se quedó a un nivel de discurso, sino que fue un ejemplo de COMPROMISO y TESTIMONIO con la verdad que predicaba.

Para los grupos cristianos la figura de San Pablo adquiere una dimensión y un significado especial por su testimonio de fe. Su gran fuerza provenía de su fe en un Creador, pero también en sí mismo, en su propia capacidad de realizar una misión en esta tierra. Con humildad, pero con firmeza, defendió sus ideales y tomó el camino de los hombres libres que son capaces de entregar su vida en el servicio a los demás.

lunes, 11 de junio de 2007

Santa Juana de Arco

Movida por una fe inquebrantable, Juana de Arco contribuyó de forma decisiva a cambiar el rumbo de la guerra de los cien años, sostenida entre Francia e Inglaterra.

Juana de Arco nació en Domrémy, Barrois, Francia, hacia 1412. Hija de un modesto campesino, se distinguió desde su niñez por su carácter piadoso y devoto. A la edad de trece años declaró que podía oír la voz de Dios, quien la exhortaba a ser buena y a cumplir sus deberes cristianos.
Esa misma voz le ordenó posteriormente liberar la ciudad de Orleans del asedio inglés. Confesó además haber visto a san Miguel, a santa Catalina y a santa Margarita, cuyas voces la acompañarían durante el resto de su vida.
Por aquel entonces, el delfín Carlos, heredero del monarca francés Carlos VI, y Enrique VI de Inglaterra, cuyos ejércitos se habían apoderado de casi todo el norte de Francia con el apoyo de los borgoñones, se disputaban la corona del país. El hecho de que cinco años después de la muerte de Carlos VI siguiera sin ser coronado en Reims (lugar donde tradicionalmente se producía la investidura de los reyes franceses) agravó considerablemente la situación.
En 1428, Juana se trasladó a Vaucouleurs, una de las plazas fuertes fieles al delfín, a fin de conseguir autorización para unirse a éste y conducirlo a Reims. Rechazada inicialmente, volvió a intentarlo meses después, y esta vez se le permitió partir hacia Chinon, donde se encontraba el príncipe Carlos. Una vez informado por Juana del carácter de la misión, Carlos hizo examinar a ésta por varios teólogos y poco después autorizó su marcha a Orleans al mando de cinco mil hombres. El 8 de mayo de 1429, Juana consiguió levantar el asedio de la ciudad y aconsejó entonces al delfín que partiese hacia Reims para su coronación.
Este, sin embargo, influido por algunos consejeros, propuso echar primero a los ingleses del valle del Loira. A continuación, se inició por fin la marcha hacia Reims y, gracias a las victorias obtenidas por Juana en el curso de la misma, Carlos pudo ser coronado rey el 17 de julio de 1429.
Posteriormente, la actitud indecisa del monarca, motivada por los malos consejos de quienes lo rodeaban, desembocó en la derrota que tuvo lugar en septiembre de ese mismo año al intentar la toma de París. Meses más tarde, sin embargo, Juana volvió a tomar la iniciativa y se dispuso a levantar el sitio de Compiègne, donde fue capturada por los borgoñones en 1430. Vendida después a los ingleses, fue trasladada a Ruán para comparecer ante un tribunal.
El propósito del juicio consistía en demostrar que las voces divinas que Juana afirmaba oír eran en realidad de origen diabólico, lo que desprestigiaría considerablemente a Carlos VII al presentarlo como seguidor de una bruja.
El proceso duró más de tres meses, en el curso de los cuales, la acusada fue sometida a numerosos interrogatorios. Pesaban sobre ella más de setenta cargos, de los que se defendió con una fortaleza excepcional. Finalmente, las acusaciones se redujeron a doce.
Fue amenazada entonces con la tortura si se negaba a decir la verdad, pero la energía y la serenidad que demostró convencieron a sus enemigos de que tal medida resultaría inútil. Por último, le fue comunicado que si no se retractaba de sus afirmaciones, sería entregada a las autoridades civiles para su ejecución.
Trasladada entonces al cementerio de Saint-Ouen, donde había de leerse la sentencia, Juana accedió a firmar un documento de abjuración, que cambiaba la sentencia de muerte por la de cadena perpetua. Días después, la acusada se arrepintió de la abjuración y ratificó su anterior postura al tiempo que invocaba el nombre de Jesús.
El 30 de mayo de 1431, Juana de Arco fue quemada en la hoguera en la plaza de Ruán, como culpable de herejía y hechicería. Años después, Carlos VII pretendió rehabilitar su memoria abriendo una revisión del proceso. La Iglesia Católica la canonizó en 1920, año en que Francia declaró su día, el 10 de julio, fiesta nacional.

Sus valores

En primer lugar, podemos palpar el enorme grado de espiritualidad que presenta, y que la llevaron a ser santa, cuando desde muy pequeña siente la voz de Dios que la invita a ser buena y a cumplir sus deberes cristianos. Deberes que posteriormente la harían abandonar todo por cumplir con su misión de hacer justicia en su país. Fue siempre la fe lo que la mantuvo en pie para seguir adelante y no flaquear ni siquiera en el momento de su muerte.
Juana de Arco es un agente de cambio: no deja que el estado de cosas se imponga, y lucha por mejorar las cosas aunque la empresa se vea difícil. Su actuar cambia el rumbo de la guerra de los cien años, si bien no logra poner fin a los enfrentamientos entre ingleses y franceses. Lo más importante es que desmitificó a los ingleses frente a su pueblo, los franceses, que los creían invencibles.
Movida por su fe, se convierte en una gran luchadora para liberar a quienes están oprimidos o son víctimas de una injusticia. Es el caso de la ciudad de Orleans, que se encontraba bajo el asedio de los ingleses; o posteriormente, cuando lucha por hacer justicia por el rey de su país.También es poseedora de una gran fuerza interior, que le permite enfrentar las dificultades con mucho optimismo. Esta fuerza la conforta en el momento de dejar su familia a muy corta edad para cumplir su misión. Y la acompaña siempre, pero muy especialmente cuando es capturada, vendida y juzgada por sus enemigos.
Juana de Arco es persistente en sus creencias e ideales, auque los obstáculos le impidan avanzar. Por eso, a pesar de ser rechazada por quienes rodeaban al delfín Carlos, ella insiste una y otra vez hasta que logra ser escuchada y proseguir con su misión.
Pero esa misión implica la ayuda de otros, y ella se convierte en líder de muchas personas que creen en sus palabras y la siguen en pos de un buen objetivo. Cuando se autoriza su marcha hacia Orleans,Juana va al mando de cinco mil hombres.
Otro de los valores que la caracterizan es ser consecuente con sus ideales y su fe, sin importar los problemas o sufrimientos que intenten desviarla de su camino. La mayor demostración de ello es cuando la obligan a retractarse de sus afirmaciones. Primero cede ante su inminente ejecución, pero luego sin importar las consecuencias, ratifica su anterior postura, mientras invoca el nombre de Jesús.
Finalmente pero no por ello menos importante,Juana es extremadamente valiente, y combate sin miedo a las heridas ni a la muerte, mientras sea por seguir un ideal. Prueba de ello es toda su historia.
Las Guías conmemoran el día en que dio su mayor muestra de valentía y entereza, es decir, el 30 de mayo, fecha de su muerte.